Corazón de bruja



Así, como el que regala una caja de bombones, te entrego mi bien más preciado.
Una vez te di mi sangre y ya no queda una gota de mi alma que no te pertenezca. 
Dices que no crees aquello en lo que no ves. Mira esto. Lee entre sus pliegues. 
Encuentra lo que buscas para empezar a creer en mí. 
En nosotros. 
En ti.

¿Quién es Adam Wirenne?


Fuente

La semana pasada, compartí contigo una breve introducción de lo que Edrick va a degustar a lo largo de la segunda y última parte de esa saga. Las pistas sobre su origen y el de Dalia, al que está inexorablemente unido, aparecerán ante él gota a gota. No podrá resistirse a seguir ese camino, por mucho que deje atrás, pero ¿quién podría resistirse a conocer su origen?

Al tiempo que escribía la historia, yo misma iba descubriendo a cada paso un nuevo secreto que degustar, nuevas razones para dejar a los personajes fluir... Y lo disfruté de lo lindo. Por eso cuando una persona muy especial para mí me propuso descubrir juntos el origen de su personaje favorito, no me lo pensé dos veces.

Adam Wirenne tendrá su propia historia, podría llamarse precuela aunque sea independiente a Orquídea Blanca. Él y Leonardo cargan con imponente pasado que yo también estoy deseando descubrir. Aún no tengo idea de por dónde van a salir estos personajes (bueno, alguna idea sí que hay...), pero sí tengo claras un par de cosas: 
  1. Será una novela breve
  2. Los seguidores del blog podréis leerla -y descargarla- de forma gratuita. 

¿Te apetece descubrir la historia de Adam? 
Puedes ir entrando en materia aquí.


Las raíces de los Wirenne


El pasado poco importa cuando tu presente consiste asegurarte un futuro. Huir no es de cobardes, es de supervivientes. Esconderse entre la humanidad es la única manera de vibrar un día más. Pero, ¿qué hacer cuando las pistas de tus raíces gotean sobre tu frente como la conocida tortura china? Sabes que el agua es capaz de guiarte, llevándote hacia el manantial en el que brotaron tus primeras ramas.



 No puedes ignorar las gotas. 
No influye que seas un árbol fuerte.   
Ni siquiera a sabiendas de que el precio es tan grande como tu alma. 
¿Qué importa entregar el último resquicio de humanidad a cambio?. 
No puedes ignorar las gotas. 
Nadie puede ignorar las gotas.